Los
comportamientos de morder en niños pequeños son motivo de preocupación para
padres y cuidadores de niños. Aunque poca investigación empírica se enfoca
específicamente en este tema, una variedad de recursos prácticos ofrece algunos
consejos a padres y proveedores de cuidado. Este informe discute (1) por qué
muerden los niños pequeños, (2) qué tan comunes son los problemas de morder,
(3) las maneras de intervenir que podrían considerarse, y (4) cómo pueden
relacionarse los maestros o cuidadores con los padres e incluir a ellos con el
tratamiento de los comportamientos de morder.
La
literatura sugiere que la fase de morder puede ser una del desarrollo normal
para bebés y niños de hasta dos años de edad, sin casi ninguna importancia
duradera en el desarrollo. Una vez que cumple un niño los 3 años, sin embargo,
el morder podría indicar otros problemas de comportamiento, especialmente si
son frecuentes los incidentes de morder. Ya que la mayoría de incidentes de morder
se debe a la etapa del desarrollo del niño, los peritos recalcan que el morder
no es motivo de echarle la culpa al niño, a los padres o a los maestros
Ø
Los bebés
Para los bebés, el morder probablemente constituye una forma
de exploración-los bebés usan la boca para explorar porque es una de las partes
más desarrolladas de su cuerpo. Cuando los bebés muerden, también podría ser
una forma primitiva de comunicarse; probablemente el bebé no se da cuenta del
lazo entre el morder y el dolor ajeno. Los bebés también actúan por impulso y
carecen de autodominio; algunos bebés tal vez muerdan simplemente porque hay
algo allí que pueden morder; otros muerden cuanto están emocionados o reciben
demasiado estímulo (por ej., la música estimula al bebé, quien entonces muerde
a alguien porque está tan alegre y emocionado). De ahí que la literatura
concluya que los bebés muerden porque quieren oler y tocar objetos,
experimentar con la causa y el efecto, o aliviarse el dolor de dentición, se sugiere
ofrecer a los bebés que pasan por la dentición los juguetes de masticar, roscas
de pan congeladas y otros objetos seguros.
Ø
Niños de uno a tres años de edad
En el caso de los bebés, el morder en los niños entre los 12
y los 36 meses de edad representa una forma de comunicación (por ej., para
comunicar la frustración mientras aprenden habilidades sociales, lingüísticas y
de autodominio). Los niños de esta edad raramente hacen planes de antemano,
sino que más bien perciben y actúan basado en lo que experimentan al momento.
Los niños de hasta tres años de edad, no
disponen del lenguaje necesario para controlar una situación, o sus intentos de
comunicarse no se entienden o no se respetan. El morder llega a ser un modo
poderoso de comunicarse con y controlar a otros y el ambiente. El morder
demuestra la autonomía y es una manera rápida de obtener un juguete o llamar la
atención. Muchos niños de esta edad demuestran gamas extremas de emociones,
tanto alegres como tristes, y les hacen falta las maneras de clasificar y
comunicar estas emociones. Demasiados desafíos (de actividades demasiado
difíciles), exigencias, deseos y obstáculos pueden enojar y frustrar a estos
niños y tal vez resulten en que muerden. Muchos niños de esta edad todavía no
entienden cómo compartir las cosas o que el contacto físico puede causar dolor,
y necesitan aprender otras maneras de comunicarse aparte de morder.
Los cuidadores de niños han señalado que los niños de hasta
tres años de edad quizás muerden también cuando experimentan un evento que les
causa estrés, una falta de rutina que les agita particularmente, o interacción
inadecuada con adultos. los niños de esta edad tal vez son más propensos a
morder si hace más de 5 minutos que no interactúan con adultos. Otros niños tal
vez muerden como estrategia de auto-defensa, o tal vez simplemente imitan a
otros niños que muerden.
Ø
Niños de edad preescolar
Si de ocurrencia infrecuente o rara, los niños de edad
preescolar tal vez muerden por algunos de los mismos motivos que tienen los
bebés y niños de hasta tres años de edad-para controlar una situación, para
llamar la atención, como estrategia de auto-defensa, o por extrema frustración
o enojo. No obstante, el que un niño muerde frecuentemente después de cumplir
los 3 años podría indicar otros problemas de comportamiento, ya que para esa
edad muchos niños tienen las habilidades de comunicación necesarias para
expresar sus necesidades sin morder. El morder también puede ser ocasionado por
una disfunción de integración sensoria en una cantidad menor de niños pequeños.
Ella sugiere que un examen del desarrollo para niños de edad preescolar tal vez
sea útil para identificar a los niños con disfunción táctil. (Estos niños
pueden responder negativamente a sensaciones de toque, poniéndose ansiosos,
hostiles o agresivos. Pueden responder de manera exagerada o insuficiente al
toque, o reaccionar negativamente cuando otros están cerca. Los toques ligeros
desde atrás les podrían ser particularmente agitantes, resultando, en algunas
situaciones, en que muerden.)
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